Primera Excursión.
El autobús, que, casualmente, es el mismo en el que fui de viaje de Fin de Curso a Huelva, aparca frente al campus. Todos bajamos, y nos quedamos esperando las órdenes de la profesora (estudiantes=borregos ¬¬). Hace frío.
Finalmente, entramos al edificio. Nos quedamos ahí esperando a que habran las puertas de la sala en la que tendrá lugar la conferencia a la que vamos a asistir.
"Conferencia". Así dicho, parecemos personas casi responsables; lástima que nos falte el otro "casi". La profesora, que bien nos conoce, nos había puesto ya sobre aviso al subir al autobús. Fue persona por persona advirtiendo que "ni charlas ni jueguecitos, o os asesino. Y que sepáis que yo lo cumplo" (palabras textuales) en un tono que dejaba pocas ganas de hacerla quedar mal frente a quienes asistieran a la charla.
Qué coñazo. La espera, horrible. Con motivo de la semana de la Ciencia había talleres y cosas de esas, pero no nos animábamos; menos siendo primera hora. La máquina de café, fuera de servicio. La cafetería, barata y vacía. Los baños preciosos, eso sí. En la pared, una pantalla mostraba las noticias de la UAH. Los cursos de idiomas y lo del cine en BOS tiene pinta de estar interesante. Carteles por todos lados. Adolescentes. Profesores desesperados. El edificio no me gusta en absoluto. Qué coñazo.
Tras media hora de espera, la profesora por fin se entera de dónde tenemos que ir.
- ¡Es en el aula seis!- anuncia.
- ¡Es en el aula seis!- repite alguien del otro extremo de la fila de alumnos.
- ¡Es en el aula seis!- comenta alguien a sus amigos.
...
- ¡Por allí!- dice la profesora.
- ¡Por allí!- repite el de siempre.
- ¡Por allí!- dice un tercero.
¡Por Dios! ¡Provocamos eco!
Entramos. Tarde. Ya hay gente dentro; se ríen. ¡Ey!, ¡ésa es Cris!. No da tiempo a saludar. Nos sentamos. ¿¿Qué clase de mesas son éstas??, aquí no puedes dejar el cuaderno sin molestar al de al lado..
El hombre al frente del aula nos disculpa por tardar y se presenta por segunda vez. Se llama nosecómo, da clases "de todo lo relacionado con la economía en la UAH". Nos comenta cuatro tonterías y prosigue su charla.
No dudo, por supuesto, de sus conocimientos de economía, pero "cómo tratar con adolescentes sin ofender a nadie" no es algo que se le de bien. En concreto, por el maldito tema de los estudios y de la universidad. Dio de hecho en algún momento que todos nosotros iríamos allí, comentó las maravillas (y las desgracias) de estudiar económicas/empresariales, y habló también de que España es el país de la UE en el que mayor número de personas van a la universidad. Creo que dijo el 70%. Él verá.., pero yo recuerdo haber leído que el 34% de los españoles abandonan los estudios con sólo el título de ESO (y a veces, sin él).
A pesar de todo, fue muy interesante. Y fácil de entender para los alumnos de bach. de letras, a los que les obligaban a venir.., pese a que a ellos la economía les resbala. Muchos se aburrieron y se pusieron a dibujar o a estudiar otras asignaturas con disimulo; otros tomaban apuntes (ojalá me hubiera llevado yo también una libreta y un bolígrafo), mientras la mayoría, nos limitamos a escuchar.
Una hora y media más tarde terminó. Todos aplaudimos. Somos casi educados. Casi. Y es que a ningún observador se le escapa el detalle de que no hemos dado tiempo de concluir correctamente al señor Comosellame, ni que O. le ha tuteado al dirigirse a él.
Salimos de la sala y nos encontramos con los de ciencias, que estaban en una conferencia sobre bio-ética. Conversaciones rápidas intercambiando impresiones sobre nuestras respectivas conferencias, y nos volvemos a separar. M., M2. y yo nos vamos a dar una vuelta. Mi clase.., bueno, lo cierto es que cuando quisimos saber dónde estaban, resultó que hacía media hora que se habían ido. Nosotras siempre en nuestro mundo...
La "semana de la ciencia" tiene su interés. M. y yo fuimos las "frikis" que nos acercamos a ver robots en un aula vacía. Por ser las únicas, nos enseñaron "en vivo" y de cerca robots construídos por gente de la UAH que han participado el competiciones nacionales. Nos volvimos a acercar más tarde: la sala estaba LLENA de gente.., y no podían ver de cerca los robots, por que eran demasiados. Estar en nuestro mundo tiene sus ventajas.
Mi ex-instituto había preparado también un "puesto", en el que me encontré con alguna vieja conocida (qué momentos más extraños.., por cosas nuestras, no sabía si debía saludar o no) y con mi antiguo jefe de estudios, que estuvo realmente delicado al no hablar de ciertos temas, e interesarse por cómo me van las cosas ahora.
Luego el taller de ciencia.. ¡qué momentos más tensos al ver cómo un billete MIO impregnado en etanol era cubierto por las llamas!.., ¡y qué gracia cuando se apagaron dejándolo intacto! (Dios bendiga las soluciones de etanol y agua al 50%). Qué se le va a hacer.. ofrecí mi dinero por curiosidad (esos experimentos eran realmente geniales) y por que nadie más tenía, y no iba a dejarnos a todos sin verlo.., pero tampoco tenía ganas de tirar dinero a lo tonto. Luego me emocioné con el nitrógeno: me pasé el rato salpicando el suelo, a las personas, metiendo la mano.., incluso tiramos una buena cantidad al suelo. Genial. Maravilloso. Yo quiero nitrógeno en mi casa..
Así, entre una cosa y otra, pasó la mañana. Y nos vinieron a buscar. Y salimos.
- ¡Qué verguenza!- dijo M.-, ¡todos nos están esperando!
La verguenza sería que no nos esperasen. Además, no nos habían echado en falta, seguro. Se habían ido por ahí, aún no sé exactamente dónde. A quien en realidad esperábamos todos era al autobús, que no aparecía...
Interesante la primera excursión :D





narcisismoenlared dijo
LoL
También ha llegado la semana de la Ciencia a mi instituto, y... con las conferencias.
Mi decisión de haber escogido el bachillerato de Letras se ha visto reafirmada.
Completamente.
7 Noviembre 2007 | 09:43 PM